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10.06.2019
La puerta a sanar
Ser vulnerable
10.06.2019
La puerta a sanar

GIF'S: Giphy

 

Nos han enseñado desde pequeños en nuestras casas, en la escuela, en la sociedad y a través de los medios de comunicación que el ser fuerte es sinónimo de no sentir, de no dejar ver tus heridas ni tu dolor. Al que no llora y siempre está entero así haya vivido algo doloroso, al que es siempre valiente, al que no expresa emociones "negativas", al que puede con todo y al que nunca se muestre vulnerable es al que llamamos "fuerte". 

 

 

Este estereotipo de persona fuerte recae más en los hombres pues se les define como "cobardes", "nenas", "débiles", "bobos", etc, cuando se permiten sentir, cuando lloran, cuando expresan sus emociones especialmente  emociones como la trsiteza, el dolor, la ternura, etc. Por lado la expersión de la ira es mucho más aceptada pues un hombre agarrándose a golpes o golpeando algo es mucho más "hombre" que un hombre llorando. 

El huir de nuestras emociones dolorosas se ha hecho más común de lo que nos imaginamos, el distraernos con lo que sea en el primer segundo que sentimos alguna incomodiad es nuestra escapatoria al dolor. El problema es que huir de nuestras emociones no es la solución sino que genera un conflicto aún más grande pues la emoción se atasca y busca la manera de salir y ser escuchada de una forma más fuerte y caótica (entre menos le hagas caso, más fuerte hablará).

 

Ser vulnerable es la única forma de sanar cualquier herida del pasado o reciente, el permitirte llorar, sentir el dolor, descongelar todas esas emociones que en algún punto de nuestra vida decidimos congelar por miedo, porque no sabíamos que hacer con ellas o por cobardes, es la única puerta a sanar verdaderamente. ¿Que te la vas a pasar mal un rato?, ¿Que te va a doler?. ¿Qué será difícil? Sí, sí y sí pero te aseguro que vale la pena más de lo que te puedes imaginar. 

 

Ser fuerte en realidad es atreverte a sentir, atreverte a sacar todo lo que duele y expresar nuestras emociones. Entrar en ti, conocerte, sanar heridas, atreverte a ver tu dolor y tu sombra es de las cosas que requieren más valentía y de las más gratificantes que podrás experimentar y a través de sanar es que serás cada vez realmente más fuerte ¿No me crees? ¡Cálale!

Y me cuentas.