Columnas

Life style
01.08.2018
¿Por qué se pide una cuota de recuperación en las adopciones de mascotas?
Centro Cultural Animal
01.08.2018
Centro Cultura Animal
Por: Centro Cultura Animal
ccanimal.info@gmail.com
¿Por qué se pide una cuota de recuperación en las adopciones de mascotas?

 

 

Cuando se adopta una mascota es responsabilidad del rescatista entregar al perrito o gatito sano, vacunado, desparasitado, esterilizado y rehabilitado. La mayoría de los animalitos que son puestos en adopción son rescatados en mal estado, atropellados, desnutridos, enfermos y esto le implica un gasto económico fuerte a su rescatista además que requiere de mucha dedicación y esfuerzo el sacarlos adelante.

El rescatista pone de su bolsillo todo lo que implica dejar listo a un perrito o gatito para que pueda irse a un hogar definitivo, esto conlleva visitas al veterinario, copros, pruebas de sangre, desparasitación externa e interna, prueba de moquillo y parvovirus, alimento de alta proteína para que puedan subir de peso, vacunas, cirugías en caso de que ese rescate lo requiera, cursos de adiestramiento si el caso lo requiere así como esterilización entre muchas otras cosas que puedan requerir según sea el caso del rescate que se haya realizado.

 

 

Esta cuota de recuperación aunque es meramente simbólica sirve para que los rescatistas puedan seguir ayudando a otros animalitos a que se recuperen física y emocionalmente para posteriormente ponerlos en adopción.

Por otro lado es un muy buen filtro para que el rescatista sepa que la persona que decide hacer parte de su familia al animalito le va a dar lo necesario y que cuenta con la solvencia que implica el tener un perrito o gatito en casa (alimento, camitas, juguetes, correa, plaquita de identificación, pechera, servicios médicos, arena en el caso de los gatitos).

A pesar de que exista el deseo de adoptar a un animalito de compañía debemos estar conscientes que requieren de un espacio digno y adecuado así como implica un gasto económico el tener una mascota, es necesario contar con ese espacio y esa solvencia para que el animalito siempre se encuentre en buenas condiciones y bien atendido.

 

 

Las preguntas que surgen en la mente del rescatista al momento de que un posible adoptante se niega a proporcionar esa cuota de recuperación son: ¿Y cómo entonces si le pesa dar esa cantidad va a poder solventar todo lo que implica tener a una mascota? ¿Qué me garantiza que surgiendo una eventualidad tenga la disposición y la economía para llevar a atender al animalito adoptado? ¿Ignorará todo lo que implica el proceso de rescate y rehabilitación de un animalito rescatado? ¿Pensará que los animales son desechables y que en cualquier momento se puede deshacer de él o ella?

La cuota de recuperación en sí misma no es un filtro infalible pero la misma le ayuda al rescatista a saber que el adoptante si podrá y querrá atender y estar al pendiente de cualquier necesidad que pueda tener el perrito o gatito adoptado.