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21.11.2018
Hábitat humano e invasión de los ecosistemas naturales
Cocodrilos de Puerto Vallarta en peligro
21.11.2018
Centro Cultura Animal
Por: Centro Cultura Animal
ccanimal.info@gmail.com
 Hábitat humano e invasión de los ecosistemas naturales

 

El número de habitantes en nuestro planeta cada día es mayor. Sí bien, es verdad que la tendencia de crecimiento de población se ha desacelerado un poco los últimos años,  en comparación con las últimas décadas, no representa una variación significativa en cuanto al impacto ni la reducción en la necesidad de recursos y bienes para poder sustentar el sistema de organización política, económica y social, de forma eficiente para todos los seres humanos.

 

 

Las manchas urbanas se han extendido en la mayoría de las ciudades sin medida, planeación, ni de forma sostenible para poder mantener viviendas de todo tipo con la infraestructurabásica. Esto ha colapsado el sistema público de servicios y ha generado dos problemas graves: La no dignificación humana y de los ecosistemas, y el impacto irreversible de reservas  naturales y su preservación y cuidado, así como de las especies que habitan en estos lugares.

 

 

¿Por qué la poca o nula evaluación de los impactos a los ecosistemas y los asentamientos no aseguran la dignificación humana? La invasión de los espacios y su alteraciónrepresentan desequilibrios a escala local y global. Esto tiene repercusión a largo plazo y representa la incertidumbre para poder sostener la vida y los recursos necesarios para las próximas generaciones. Necesitamos una visión y un plan de acción de sostenibilidad y respeto hacia las reservas naturales.

 

 

Hace unos días, se dio a conocer por diferentes medios un hecho, el cual, que se pudo haber evitado. En Puerto Vallarta, apareció un cocodrilo muerto, con la advertencia, la cual llevaba consigo una solicitud: Si no se acababa con esta especie, seguirían matándolos hasta que dejaran de invadir zonas residenciales y de representar una amenaza para los habitantes de la zona. 

 

 

Este hecho no sólo cuestiona las formas en la que se han establecido los asentamientos habitacionales y su impacto, sino algo que va mucho más allá: nuestra capacidad de generar un crecimiento y mejora de vida que no tenga un impacto negativo tan costoso, pero sobre todo la capacidad de entender que nosotros somos los que debemos ajustarnos y no perder la sensibilidad hacia estos hechos. 

 

 

Es necesario mantenernos informados como sociedad para tomar mejores decisiones a largo plazo, que favorezcan al mundo en el futuro.  Elegir desarrollos los cuales se establezcan de forma ordenada y bajo parámetros que midan el impacto y el costo ambiental. Como consumidores, elegir propiedades que preserven la biodiversidad y obtener suficiente información para tomar mejores decisiones.

En el caso de algunas ciudades, se ha comprobado que el número de viviendas en la oferta inmobiliaria rebasa lo que el mercado está dispuesto a consumir, esto ha generado el abandono y poco  aprovechamiento de estos desarrollos. 

Lo que nos corresponde como ciudadanos es vigilar y decidir el consumo inmobiliario de forma responsable. Actualmente, existen opciones las cuales aseguran un costo ambiental bajo, con desarrollos cómodos, seguros que promueven y aseguran la contribución de la sustentabilidad.