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01.02.2017
Aprendiendo a decirle adiós a tu mascota.
Consejos.
01.02.2017
Centro Cultura Animal
Por: Centro Cultura Animal
ccanimal.info@gmail.com
Aprendiendo a decirle adiós a tu mascota.

El autor Dylan Thomas escribió: “No entres tranquilamente en el adiós de la noche. Protesta, protesta furiosamente contra la desaparición de la luz”.

La muerte ha sido un tema desagradable para el hombre y probablemente siempre lo será. Decir adiós a nuestros seres queridos implica fortaleza, una fortaleza que casi nunca encontramos cuando ellos tienen qué partir.

Despedirse de un ser querido no es fácil. Diversos mecanismos de defensa se activan para evitar el dolor de decir adiós. Nadie dijo que las despedidas sean fáciles. Nos hemos desconectado del morir y de las despedidas. Nos asusta este hecho y tampoco dejamos que los que están por morir se despidan.

Decir adiós significa que nos demos permiso para llorar, para sentir enojo, angustia y desesperación. Decir adiós significa dejarse inundar por todas las emociones y sentimientos que estamos experimentando y ser capaces para dejarlas salir sin nada más que eso, darnos permiso.

Despedirse también es acompañar al que muere desde el lado humano. Acompañarlo sin mandar y respetar cada decisión tomada por el mismo. Decir adiós es demostrar respeto hacia el que fallece, haciendo de la muerte una experiencia de amor. Porque sólo el que ama, puede dar y demostrar amor al final de la vida de otro.

Cuando eres llamado a un lecho de muerte para decir adiós, por más triste que sea debes acudir. De otra manera vivirás el resto de tu vida sintiendo culpa por no haber estado ahí. Lo único que puedes hacer por un ser querido que está al final de su camino, es extender una mano, ofrecer un beso y decir algo que de permiso a tu ser amado para poder partir. Debes saber que nadie muere solo sin que Dios, esté ahí.

Tal vez al final, no importa lo que has dicho. Lo que importa es que tu mano esté en la de él. Importa la calidez de tu voz. Importa que estés ahí aunque no sepas exactamente cómo comportarte o lo que siempre quisiste decir. E importa todas esas horas que dedicaste tu vida a la vida de él.

Quizás la luz de tus ojos lo fueron todo cuando exhaló su último aliento.

Darse amor todos los días es importante porque en esos días es donde encontrarán la fuerza para dejarse ir.