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Topicality
30.11.2017
La banqueta, tierra de nadie
Falta de cultura y educación
30.11.2017
La banqueta, tierra de nadie

Mucho se ha venido diciendo sobre el uso de la banqueta en la ZMG. Inclusive, se ha comenzado a implementar la política de “Banquetas Libres” para el respeto de las mismas por parte de los automovilistas, que invaden este espacio destinado al peatón. En esta columna, quiero aplaudir dichas medidas tomadas por parte del ayuntamiento. Creo firmemente que es un pequeño paso para mejorar la civilidad ciudadana de la que tanto carece nuestra urbe. 

Es lamentable ver como el auto se apropia de los espacios peatonales, creyendo que es el amo y dueño de esos espacios, y es volver a temas de falta de cultura y educación, factores claves que han venido deteriorando el desarrollo, no sólo de la ciudad, sino del país. En un país donde el presupuesto cultural federal siempre es la moneda de cambio para otros programas, ¿qué podemos esperar? Pero retomando el tema del espacio público invadido, el ciudadano debe de saber que antes de subirse a un vehículo, es un peatón; por ende debe de reconocer los espacios para tal personaje y respetarlos. Deben de tomarse consideraciones hacia las personas de la tercera edad, quienes no pueden estar esquivando automóviles, a personas con discapacidad, que no pueden ni deben bajar al arroyo vehicular para poder continuar con su trayecto, a madres con sus bebés, poniéndose en peligro al tener que bajar a la calle para continuar su trayecto porque encuentran una banqueta obstruida. Es lamentable ver este tipo de escenas en la vida diaria. Debe quedar muy claro que la banqueta no es una extensión de los estacionamientos, es un espacio público.

Por otro lado, es de gran importancia que las autoridades regulen estos espacios, no puede seguir sucediendo que cada persona “decore” la banqueta anexa a su propiedad a gusto personal. Deben  existir lineamientos claros y específicos para la rehabilitación, construcción y reparación de dicho espacio, y las autoridades deben de aplicar mano dura para su correcto funcionamiento. Hoy en día, vemos banquetas con escalones, que evitan el paso de personas con discapacidad, jardineras elevadas que impiden el libre tránsito peatonal, banquetas con pisos cerámicos derrapantes, y no se diga una heterogeneidad de pavimentos monumental. 

La banqueta, es un ejemplo claro de la poca planeación urbana que tiene nuestra ciudad y de la falta de un agente riguroso en el ayuntamiento que haga cumplir las normas de construcción a la perfección. Es increíble que, una ciudad con la densidad que tiene Guadalajara, carezca de banquetas en muchas colonias; se pavimentan las calles, pero éstas no se toman en cuenta. Un claro ejemplo es el anillo periférico, que en gran parte no cuenta con estos espacios; los usuarios del transporte público bajan a terracerías para continuar y llegar a su destino, ¡es indignante!

Este espacio, debe ser tomado en cuenta con rigurosidad por los ciudadanos y las autoridades si queremos mejorar la calidad de la ciudad.

Fotos credito: Elinformador