Columnas

Topicality
17.08.2015
Ayúdame a hacerlo por mí mismo
¿Has tratado de aprender algo nuevo?
17.08.2015
Linda Danon
Por: Linda Danon
lindadanon@gmail.com
Ayúdame a hacerlo por mí mismo

¿Alguna vez han tratado de aprender a hacer algo nuevo? Por ejemplo, jugar un juego de mesa, un deporte, algún juego de video, hacer algo de comer, etc. Ahora, les ha sucedido que están en su proceso de aprendizaje - de dominar esa habilidad - sea unos minutos, unas horas o varios días después del primer intento y hay alguien observando cada paso que dan, haciendo gestos como de “no así no es”, “tantito más a la derecha” “no, a la izquierda”, “bátele bien” al grado que llegan hasta a intervenir y hacer las cosas por ustedes…

Si les ha pasado saben entonces como se siente. Y si nunca les ha pasado, traten de imaginar que después de observar a alguien que ya lo domina por cierta cantidad de tiempo, con ansias de experimentarlo uno mismo, por fin llega ese momento para que en cuestión de minutos, alguien más decida que no lo estamos haciendo lo suficientemente bien como para seguir intentándolo y nos lo arrebatan. Es MUY FRUSTRANTE.

Y bueno, todo esto es para que ustedes como adultos se pongan en el lugar de los niños, para quienes desde bebes, es una situación y por lo tanto un sentimiento recurrente en su crecimiento.

Queremos que aprendan a hacer todo, pero a la mera hora, no confiamos en que lo van a lograr, vaya, ni si quiera los dejamos intentar. Es importante poner atención en esto porque creemos que al intervenir, los estamos ayudando, cuando en realidad, lo estamos haciendo por nosotros mismos. Ya sea porque tenemos prisa, porque nos entró la desesperación, o porque les queremos evitar la frustración de no conseguir lo que buscan.

Los niños desde que nacen hasta aproximadamente los 6 años, están en constante autoconstrucción de su personalidad y de su carácter. Cómo experimenten la vida en esta etapa va a definir mucho de cómo serán en su vida de adultos.

Ser independiente desde pequeño, es una de las herramientas más poderosas que podemos darles, y digo darles porque depende de nosotros, de los adultos que los rodean, de qué tan independiente es. Debemos darles la oportunidad de experimentar las cosas en carne propia. ¿Qué se van a llevar varios disgustos y tropezones en el camino? ¡Claro! Eso es parte de la vida, esas son las oportunidades que tenemos para enseñarles cómo levantarse, para enseñarles que sin fracaso no hay éxito, algo que no se puede aprender de manera verbal, sino que se tiene que vivir.

Ayudemos a nuestros hijos a que lo hagan por ellos mismos, a ser lo mejor que pueden ser.