Columnas

28.02.2017
Vecinos enemigos y como lidiar con ellos.
Mensajes de vida.
28.02.2017
Maria Guadalupe Subias Figueroa
Por: Maria Guadalupe Subias Figueroa
guadalupe1324@hotmail.com
Vecinos enemigos y como lidiar con ellos.

 

¿Quién no ha tenido un vecino irrespetuoso, entrometido, fiestero, sucio o conflictivo en general? Creo que muy pocos podrán decir que no han tenido esta clase de personas invadiendo e irrespetando nuestro espacio.

 Recuerdo hace una semana que me quedé de pronto sin internet por una semana y resultó que mis vecinos quisieron intercambiar nuestra conexión que era de fibra óptica por una de cobre que les correspondía a ellos. Me sentí tan enfadada que sentí que el estómago me hervía de rabia. ¿Cómo era posible que esta gente que parecía educada hiciera algo tan bajo? ¡Para mí, era el increíble! Pero fue cierto. 

Hay muchas clases de vecinos, algunos de éstos son:

  • Los gritones y escandalosos.- Desde muy temprano los escuchas gritar en vez de hablar. Nos enteramos de sus problemas, peleas y escándalos familiares. No pueden pedir nada hablando, ellos sólo gritan. ¿Y qué tal cuando llegan a su casa tocando el claxon a todo lo que da en vez de bajarse y tocar el timbre? Este tipo de familias, suelen ser grandes así que si los tienes al lado prepárate para nunca tener paz.
  • Los parranderos.- Por cualquier motivo, estarán de fiesta. Hacen escándalo, se ponen impertinentes y no te dejarán dormir cuando hagan su “party”. A veces resulta mejor desvelarte con ellos que irte a dormir, porque no puedes. Alquilarán conjunto musical y toda la cosa y como beben, no te asombres de que la fiesta termine en pelea y hasta en tragedia. De los más difíciles de tolerar.
  • Los románticos.- A estos vecinos no les importa nada ni nadie, a la hora de tener intimidad. Ellos darán rienda suelta a su pasión como si estuvieran solos en una isla. Son ruidosos y su amor es un verdadero escándalo.
  • Los que piden pero no regresan.- Se aparece tu vecino pidiéndote la escalera, la manguera, el desarmador, la plancha y hasta el martillo. Con gusto, lo ofreces pero jamás lo vuelves a ver. Y cuando te cansas (después de meses) les pides lo que se llevaron y se ofenden. Después de eso, prepárate, serán tus enemigos por atreverte a pedirles los que se llevaron como souvenir.
  • Los músicos.- Estas personas suelen practicar sus instrumentos por la noche y gran parte de la madrugada. No son considerados en lo absoluto y creen que por estar en su espacio pueden tocar sus instrumentos a la hora que les plazca. 
  • Los entrometidos.- Ellos están al pendiente de lo que haces y dices. Saben cuándo sales y cuándo llegas. Saben en dónde trabajas y te preguntan cuánto ganas. Son poco prudentes y te interrogan. Llegan en el momento en el que tienes visitas y nunca tienen nada bueno que aportar.
  • Los vividores.- Estos vecinos se apoderan de tus servicios. Se cuelgan de lo que puedan y ellos viven tranquilamente sin pagar lo que les corresponde. Si por ellos fuera, verían la televisión en tu casa. ¡Cuidado con ellos!
  • Los invasores de espacios.- Estas personas te bloquean la entrada de tu propia casa. Ocupan los cajones de estacionamiento y a pesar de su mala acción, eres tú el mal vecino. No saben respetar y suelen ser agresivos.
  • Los hijos de papi.- Los chicos son mal educados. Son vándalos y delincuentes apoyados por sus “papis”. Son poco respetuosos y cuando señalas lo que hicieron con pruebas en la mano, casi resultas arrestado. Estos padres son poco maduros emocionalmente y no saben poner límites a sus hijos. Estos chicos, maltratan animales, maltratan las áreas verdes, tocan los timbres y se echan a correr, unos verdaderos diablitos. Suelen ser el terror de la colonia. 

Seguramente, tienes vecinos que entraron en alguna o varias categorías pero aquí lo importante es saber cómo vivir al lado de ellos de la mejor manera posible. Algunos consejos para lidiar con vecinos enemigos, son:

 

  • Primero debes saber que tienes derecho para expresar tu opinión pero de manera asertiva. Jamás discutas con ellos. El diálogo sincero puede funcionar en muchas ocasiones. Demuestra tu punto de vista de forma clara para que no haya dudas. Nadie adivina lo que piensas y sientes. ¡Habla! 
  • Debes saber que no puedes prohibir nada, solo llegar a acuerdos. Por ejemplo, si el hijo de tu vecino toca la batería por la noche, no puedes exigir que nunca lo haga pero que sea en horarios apropiados. Debe haber soluciones de mutuo acuerdo.
  • Si la comunicación está rota con tus vecinos y no puedes dialogar, escribe una nota o un correo electrónico donde expongas lo que está pasando. Es importante hacerles saber que deseas que lleguen a una solución donde ambas partes estén satisfechos con lo requerido. No escribas notas hostiles. Puedes agregar tu correo electrónico o tu número de teléfono para una reunión. Puedes pegar la nota en su puerta o dejarla donde sea visible.
  • Elige bien tus batallas.- No seas intolerante por todo. Elige bien lo que te es imposible tolerar para llegar a un final exitoso. No siempre se cambiará todo solo porque tú lo deseas.
  • Ofrecer ayuda.- Si te molesta que tus vecinos dejen basura, puedes ofrecerte a ayudarlos (si lo deseas) para que mantengan el área limpia. No debes hacerlo todo tú porque jamás se harán responsables y esa no es la meta.
  • Mantén el contacto cordial con ellos.- Puedes invitarlos a tomar un café una vez cada quince días o una vez al mes para mantener una buena relación y dar seguimiento sobre los puntos que ambos trabajaron.
  • Sé tolerante.- Esto no quiere decir que tengas que soportar todo pero debes tener en cuenta que no vives en una isla y necesitamos de nuestros vecinos. Si mantenemos buena relación podemos confiar en que si estamos en algún aprieto, ellos podrán ayudarnos. Crea puentes, no los destruyas. Habla, acércate y sé tolerante.
  • Busca realizar juntas vecinales.- Esta será para muchos la mejor opción para evitar confrontaciones. Ahí podrás expresar todo lo que te aqueja y podrías tener el apoyo de otros vecinos.
  • Obtener una orden por escrito sobre los reglamentos de tu colonia;- Es importante que si el diálogo no funciona, puedes dejarles por escrito el reglamento sobre ruido, mantenimiento, horarios de reuniones, fiestas, etcétera. Todos debemos respetar horarios para vivir en armonía. 
  • Haz un inventario honesto.- Para tener buenos vecinos, primero debemos serlo. Reflexiona en qué puedes trabajar y cambiar para poder exigir. No solo culpes a los demás. Todos debemos ser responsables de nuestras acciones. Todos tenemos aciertos y errores.

Por más difícil que te parezca un problema vecinal, habrá soluciones. No dejes que la agresividad te gane. Recuerda que tal vez tengas a tus vecinos de por vida. Haz las paces y si no puedes llegar a un óptimo acuerdo, no olvides llevar una relación simplemente cordial. Sé paciente que con perseverancia y humildad, podrás lograr grandes cambios.

 

 

 

 

 




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