Moda

Fashiorama
20.02.2015
LA MODA DICE YOLO
¡Y las Kardashians lo hacen de nuevo!
20.02.2015
LA MODA DICE YOLO

¡Y las Kardashians lo hacen de nuevo! Una vez más las integrantes de la familia más mediática de los últimos años está en boca de todos, la razón: la nueva edición de la revista inglesa LOVE. Para el ejemplar de Primavera/Verano 2015 de esta prestigiada publicación de moda, tres hermanas del clan Kardashian (Kim, Kendall y Kylie) acaparan no sólo las portadas sino varias editoriales de la revista.

 

Desde hace unas semanas empezaron a circular en las redes sociales las primeras imágenes que mostraban la fórmula perfecta (por demás probada por esta dinastía) para lograr lo que hoy se conoce como Break the Internet (revolucionar Internet): desnudos (parciales o totales), transformaciones físicas que llegan a la deformación (ya sea por cirugía, Photoshop o prótesis), sexo y moda. Un combo completo al que ni la mismísima Miuccia Prada pudo resistirse y que ha resultado sumamente redituable no sólo para esta familia salida de la telerrealidad estadounidense sino a una nueva generación de “celebridades” que son los íconos de la cultura popular actual. Se trata de un fenómeno que más allá de los grandes traseros y senos, habla del momento que atravesamos como sociedad. Cuáles son nuestros intereses, formas de consumo e incluso evasión de la realidad. Los denominados “celebutantes” (un término que surge de la unión de las palabras “celebridad” y “debutante”) son quienes hoy marcan la pauta en el entretenimiento, la moda y la cultura de masas. Individuos generalmente jóvenes, atractivos físicamente, en muchas ocasiones acaudalados y cuyos logros resultan prácticamente intrascendentes por no decir inexistentes. Son famosos por ser famosos y su estilo de vida genera gran interés de la prensa que ofrece contenido relacionado a estos personajes a una audiencia que muestra un fervor absoluto. Un anhelo por alcanzar un lifestyle en donde la comodidad, los lujos y los excesos parecen caídos del cielo y en donde palabras como trabajo, esfuerzo, educación y trascendencia están completamente fuera de lugar. Las imágenes de LOVE son contundentes, Kim mostrando su inmenso trasero desnudo a la cámara, Kendall (de 19 años) en una editorial usando prótesis en sus senos y trasero y Kylie irreconocible con peluca rubia y unos labios cada vez más grandes. Nada nuevo bajo el sol, en 2010 Kim aparecía en la portada de la reconocida W Magazine en su edición especial de arte completamente desnuda cubriendo sus partes íntimas con los titulares “It’s all about me, I mean you, I mean me” (Es todo acerca de mí, me refiero a ti, es decir a mí), una sarcástica crítica al egocentrismo que ha construido en torno a su imagen. O hace un par de meses con la portada de Paper Magazine donde Kim (una reinterpretación del mismo fotógrafo Jean Paul Goude) se tira champaña en su trasero desnudo bajo el título Break The Internet sacudió al mundo. Panos Yiapanis Director de moda y stylist de LOVE comentó sobre su trabajo con las Kardashians “hay una obsesión por este nuevo tipo de cuerpo. Queríamos cuestionar qué tan valido es esto, realmente no se que tan honesto sea esto de la nueva figura con curvas.” Nicki Minaj, Iggy Azalea, Jennifer López, la puerta del éxito en 2015 parece enfocarse a un gran trasero. Un percepción del valor y la belleza femenina por demás reductiva y machista. Hoy las revoluciones se hacen en línea y “romper el Internet” consiste en acaparar la atención del mundo vía un computador. Lo que algunos llaman secuestrar el Internet (Break The Internet) es el poder desviar (manipular) los ojos y la mente de millones de personas hacia una persona, evento (o trasero) en específico.

 

Para bien o para mal, un poder que  hemos otorgado a un sinfín de personajes de muy dudosa procedencia -y trascendencia- que han sabido explotar a su favor la atención que provocan. De nueva cuenta la moda y la cultura pop no son más que un reflejo de los tiempos. Y como es bien sabido en 2015, YOLO (You Only Live Once / Sólo se vive una vez.) Lo que fácil llega, fácil se va…