Perfiles / Entrevistas

Luis Enrique Flores

Un tapatío en Harvard

Luis Enrique Flores

02.08.2017

Es un joven arquitecto de 29 años, director de Estudio Ala, el cual fundó junto con su esposa, Armida Fernández, hace aproximadamente seis años, que es una oficina de arquitectura y diseño industrial que se complementa con otras disciplinas como la ingeniería.
Hoy este profesional partirá en unos días más hacia Estados Unidos a realizar su maestría en Arquitectura del Paisaje, en una de las universidades más prestigiadas del mundo, Harvard University.
Luis Enrique se va dos años a estudiar una maestría que es de tres, ya que aplicó para la opción de posición avanzada a través de su portafolio profesional, el cual fue aceptado y vivirá un fuerte e intensivo ritmo de trabajo, que sin duda valdrá la pena. En entrevista para Gente Bien, Luis Enrique Flores habló sobre esta oportunidad.

 

¿Por qué eliges estudiar en Harvard?
“Siempre quise hacer una maestría porque como arquitecto es súper importante que puedas viajar de acuerdo a las oportunidades que tengas, de conocer otras culturas, entonces siempre fue una opción para mí. Estuve viendo distintas posibilidades para hacer una maestría, inicialmente me interesaban mucho los países escandinavos, Dinamarca, sobre todo, y fue una oportunidad que tuve de visitar Harvard en 2016 y me enamoré de todo el ecosistema que se vive ahí. Así que trabajé una aplicación año y medio para lograrlo. El haber conocido la escuela y a la gente me hizo enfocar mi aplicación para que fuera lo más cercano a esa escuela, porque cada escuela tiene cierta postura”.

Cada universidad solicita ciertos requisitos y perfiles, ¿qué es lo que te solicitó Harvard?
“Hay cuestiones muy técnicas, que son típicos exámenes de inglés, de conocimientos, currículum, portafolio -ya sea académico o profesional-, pero creo que lo más importante que no viene en la lista de requisitos, es que tu portafolio y experiencias previas estén alineadas con lo que tú quieres hacer. Tienes que estar bien orientado, hay un proceso cronológico y coherente entre tus experiencias desde chico, tus gustos e ir autoanalizándote, retomar todo y utilizarlo a tu favor en tu carrera”.

Todo este proceso ¿cuánto tiempo te llevo?
“Estrictamente el proceso aproximadamente año y medio, en lo que me empecé a meter a ver todos los requisitos, preparándolos, preparándome para los exámenes, investigar la escuela, ver los profesores, saber qué hacen, sacarle una radiografía a la escuela y volverte un aplicante fuerte. Todos tenemos un currículum, cuando lo analizas tan críticamente, salen otras cosas que has hecho, que complementan mejor tu perfil, entonces ese trabajo de alguna manera hace una marca de tu propia historia, real, vivida y profesional”.

 

Tu maestría es en Arquitectura del Paisaje ¿Qué herramientas te dará esta maestría para tu trabajo o para qué lo piensas aplicar?
“Desde chico me interesaba el contexto de las cosas, no sabía que iba a estudiar arquitectura y me llamaba la atención la parte natural, la geografía, siempre me ha encantado la historia, entonces cuando empiezo a trabajar en la arquitectura me doy cuenta que esas herramientas son importantes para poder hacer un trabajo de arquitectura y mi maestría se enfoca en eso, en gran parte, en cómo estudias todo lo que está alrededor de un proyecto. Puede ayudar a darle una lectura y da mucho margen a resolver problemas tanto de ciudad como de las personas que lo habiten”.

¿Qué expectativas tienes de este viaje, de tu maestría y de la Universidad?
“Estoy consciente que es una de las mejores universidades del mundo, tengo expectativas simplemente de que me va a dar muchísimo crecimiento profesional, personal. Hay algo que yo trabajo conmigo mismo que es de no hacerme ilusiones simplemente vivir el día y sacar lo mejor de eso, porque si yo tengo expectativas mi mente puede estar generando cosas que probablemente no existen y después eso me puede limitar en aprovechar las posibilidades que pueden sobrepasar incluso lo que yo me imagine, entonces yo doy lo mejor de mí, hago todo lo posible por sacarle provecho a las cosas”.

Después de tu maestría ¿Cuál es el siguiente plan?
“En nuestro caso, nosotros no paramos, es como una carrera de relevos, siempre le damos continuidad a las cosas, intentamos que la sinergia de una cosa empuje a la otra, entonces para mí no es como un antes ni después, yo sigo aquí con mi oficina, mi oficina sigue trabajando, a la mejor ahorita voy a estar más ocupado, enfocado en mis estudios, pero Armida Fernández va a estar viniendo todo el tiempo porque tenemos varios proyectos grandes inclusive fuera de Guadalajara, otro proyecto en Texas, y en vez de estar de vacaciones en la playa, voy a estar yendo a ver los proyectos y ya cuando regrese voy a hacer lo mismo. Esto sigue funcionando, ahorita que a mí me toca la maestría, después le tocará a Armida y seguramente a otros en la oficina, que impulsamos a que pase”.

¿Consideras que ya tienes éxito?
“Si, la verdad si. En la oficina se trabaja dando lo mejor todos los días y sobre todo sintiendo que no sabemos nada, o sea, que lo de ayer fue lo de ayer, hoy empezamos un nuevo proyecto desde cero y en esto nunca se acaba porque puedes tener 80 años y siempre va a haber proyectos más complejos y vas a sentir que no sabes nada, aunque si lo sepas. Sin embargo, si hemos tenemos éxito, a nuestra escala, vemos que la gente responde a nuestros proyectos, sabemos que les gusta, que los viven y les llaman la atención”.

¿Qué cualidades consideras que son las principales para lograr el éxito?
“Aprender el valor del trabajo en equipo; creo que la comunicación es esencial, el tener la capacidad de comunicarte eficientemente y de trasmitir tus ideas; y después, enfocarte, si quieres ser un arquitecto o diseñador, lo que sea, saber que todo lo que rodea tu vida va a estar de alguna forma relacionado a eso, es como estar entregado a eso”.

¿Cuál crees que sea tu aportación a Guadalajara desde la trinchera en la que estás?
“Intento ser realista, creo que individualmente es complejo. La aportación es que el trabajo local salga y se reconozca que en Guadalajara se hacen buenas cosas, de arquitectos jóvenes, que nuestro trabajo se vea y esté en otros lugares, que se escuche el nombre de Guadalajara como trabajo bien hecho, creo que esa sería la mejor forma. Con nuestro trabajo y compartiendo ese conocimiento con las generaciones que vienen, generar ese flujo de experiencia, creo que esa sería la aportación”.

 

¿Cuáles son tus pasatiempos?
“Algo que disfruto mucho es la lectura, me encanta viajar, ver las exposiciones o expresiones culturales que hay en la ciudad y me encanta la jardinería”.

¿Algo más que quieras agregar?
“A mí se me hace muy interesante platicarles esto, más que por mi propia experiencia a todos los que lean esto, para generar que mi propia experiencia sea útil para que otros puedan tomar caminos similares, compartir eso. Cuando estaba en ese proceso y encontré personas que de alguna u otra forma me pudo ayudar su propia experiencia, su conocimiento”.

Qué significa para ti...
Arquitectura: “La herramienta que nos permite entender nuestro contexto de la mejor forma”.
Estudio Ala: “Un taller donde se genera un diálogo, un trabajo multidisciplinario que nos permite colaborativamente atacar muchísimos problemas y entre nosotros mismos generar otro tipo de soluciones”.
Maestría: “Fortalecer y seguirte preparando, aportarle más a tu propia experiencia para seguir haciendo funcionar el motor”.
Harvard: “Un núcleo donde convergen grandes personas”.